BREVE
HISTORIA DE SINALOA
Etimología
La traducción o significado de la palabra Sinaloa por Don Eustaquio Buelna es
"Pitahaya Redonda", mientras que el Ingeniero Pablo Lizárraga afirma
que proviene del mexicano "Cintli", "maíz" seco o
mazorca"; "Ololoa", amontonar y "A" locativo,
"donde amontonan o guardan maíz en mazorca". Don Héctor R. Olea la
define como voz híbrida Cahita-Tarasca-Náhuatl, cuya etimología proviene de
"Sinaro-A" que está compuesta de la voz cahita, SINA, Semillero,
Pitaya Nativa o fruto con abundancia de semilla; la partícula locativa tarasca
"Ro", "lugar de", que se convirtió en Lo por la costumbre
que tenían los indígenas de trocar algunas letras, y la componente azteca de
"A" de "ATL", "agua", de este modo, el topónimo
significa "Lugar de Pitahayas en el Agua".
Grupos Aborígenes
En el territorio que hoy se asienta el estado de Sinaloa antes de los inicios de
la conquista española, estuvo integrada una población indígena con tribus
poco numerosas debilitadas por las continuas querellas entre sí y conformadas
por parcialidades y cacicazgos, que se establecían en acatamiento a las
alianzas entre grupos consanguíneos para efecto de momentáneas necesidades.
Estos grupos aborígenes carecían de una cultura superior y su esfuerzo
personal era
apenas acrecentado por el uso de rudimentarios utensilios, tenía su propio
idioma, la
mayoría de los grupos se dedicaban a la pesca, agricultura y recolección.
Entre las más importantes sobresalieron: los cahitas, que ocupaban la región
que se encuentra entre el Río Mayo y el Río Fuerte; los tahues en la zona
central costera hasta las riberas del Río Piaxtla; los totorames, siguiendo la
franja costera hasta los límites con Nayarit; los pacaxees en la zona serrana
de Culiacán y los acaxees y xiximes en las zonas colindantes con Durango.
Primeros Pobladores
El descubrimiento y conquista de Sinaloa por los españoles no se verificó de
una vez, como la de Anáhuac, sino en varias expediciones. La primera, que se
hizo por tierra, fue capitaneada por Nuño Beltrán de Guzmán, Presidente de la
Real Audiencia de México. Este hombre emprendedor, a la cabeza de 300 españoles
y más de 6 000 indios auxiliares, salió de México el 21 de Diciembre de 1529;
después de haber conquistado Michoacán, Jalisco y Nayarit, determina
internarse más al norte hasta penetrar a Sinaloa.
A principios de 1531, Nuño Beltrán de Guzmán hace su entrada en la región de
los
totorames y tras superar las dificultades que se le presentaron entre sus
soldados por enfermedades y rebeliones, mas las inclemencias del tiempo y el
encuentro con tribus hostiles, llega a Chametla en donde permanece algunos días.
Según las narraciones, de ahí salió hacia el norte llegando a la provincia de
Quezalá, a siete leguas de Chametla, tocando después el pueblo de los
Frijoles, Piaxtla, La Sal y Navito, en las márgenes del Río San Lorenzo; de ahí
continuaron hacia Quilá, después a un pueblo que llamaron Las Flechas,
prosiguieron a Cuatro Barrios, Humaya, Colombo y Culiacán.
De este lugar Nuño Beltrán de Guzmán envió dos expediciones, una hacia el
Norte
encabezada por Lope de Samaniego, que exploró la zona hasta el Río Petatlán,
devolviéndose por no haber encontrado pueblos grandes. La segunda comandada por
Gonzalo López, quien cruzó la Sierra de Topia llegando hasta la región del Río
Nazas desde donde se regresó por no haber encontrado un paso que conectara las
costas sinaloenses con Tampico.
Nuño Beltrán de Guzmán lo siguió, pero sintiéndose enfermo se regresó a
Los Guamúchiles donde esperó al Capitán Gonzalo López, regresándose a
Culiacán la semana de Pascua de 1531, ahí, decide fundar una Villa para
proteger el territorio conquistado y la establece en el lugar que actualmente se
encuentra el pueblo de Navito, denominándolo San Miguel, estableciendo un
gobierno de carácter militar bajo las órdenes de Diego de Proaño e iniciando
el repartimiento de tierras entre los soldados que deciden quedarse en la región.
La Villa no perduró mucho tiempo y se cambió al lugar que actualmente ocupa la
ciudad de Culiacán.
Nuño de Guzmán permanece en la Villa de San Miguel hasta el 15 de Octubre de
1531, habiendo ordenado poco después la fundación de la Villa del Espíritu
Santo en Chametla, y dejando como Alcalde Mayor al Capitán Cristóbal de
Barrios, delimitando la Provincia de Chametla, y dejando como Alcalde Mayor al
Capitán Cristóbal de Barrios, delimitando la Provincia de Chametla desde el Río
de las Cañas hasta el Río Elota, iniciando en ese límite la Provincia de
Culiacán, que abarcaba hasta el Río Evora, hoy Mocorito. Las dos provincias
quedaron sujetas al gobierno de la Nueva Galicia.
En 1533 Diego de Guzmán, sobrino del conquistador, salió comandando una
expedición hacia el norte, con el objeto de extender las posiciones de la
corona española, llegando hasta el Río Yaqui en el estado de Sonora, pero al
no encontrar más que poblaciones escasas de alimentos, se regresó sin haber
dejado un solo asentamiento de españoles.
En 1534 con la instalación de la Audiencia Real de México, había quedado
dividida de la Nueva España en cuatro provincias, la de Michoacán,
Quazacualco, México y la de los Mixtecas. Esta división no comprendía todo el
territorio ocupado, por lo tanto, en 1548 se instruye por Cédula Real y con un
distrito especial, la Real Audiencia de Guadalajara, comprendiendo la provincia
de la Nueva Galicia, la de Culiacán, Copala, Colima y Zacutla y, los pueblos de
Avalos. Paralelamente a la división geográfica del territorio se da una doble
división; la eclesiástica y la administrativa judicial, subdividida la primera
en obispados y la segunda en gobiernos, corregimientos y Alcaldías Mayores,
sistema que perdura hasta principios del Siglo XVIII.
Un suceso increíble en 1536, habría de iniciar nuevas expediciones hacia el
noroeste. El Capitán Diego de Alcaráz, en su recorrido por el Río Petatlán
encontró a un nutrido grupo de indios que acompañaban a cuatro españoles que
venían desde la Florida, únicos sobrevivientes de la fallida expedición de Pánfilo
de Narváez; eran Alvaro Nuñez Cabeza de Vaca, Alfonso del Castillo Maldonado,
Andrés Dorantes de Carranza y el Negro Estebanico quienes describieron la
existencia de siete ciudades fabulosos, en Cibola y Quivira.
En 1538 el Virrey Don Antonio de Mendoza motivado por las narraciones de Cabeza
de Vaca, envió a Francisco Vázquez de Coronado como gobernador de la Nueva
Galicia en cuya demarcación estaban comprendidas las provincias recién
conquistadas. Vásquez de Coronado envió al padre Fray Marcos de Niza a la
exploración proyectada por el Virrey, acompañado del negro Estebanico y
algunos indios, partiendo de Culiacán el 7 de marzo de 1539, donde en su travesía
por la parte Norte de Sinaloa, el negro Estebanico fue muerto y el padre de Niza
volvió a Compostela a fines de año y ahí dio cuentas a Coronado.
El 23 de abril de 1540, Vázquez de Coronado sale a conquistar y poblar las
tierras descritas por el padre de Niza; tras haber pasado por Petatlán
penetraron al Valle de Ures donde funda con cuarenta españoles la Villa de San
Jerónimo de los Corazones, la que poco a poco fue destruida por los indios del
Yaqui a causa de la barbarie y dureza empleada por el Alcalde Mayor Diego de
Alcaráz. Una vez establecida dicha población continuaron su recorrido
explorando Arizona, Colorado, Nuevo México y Arkansas; decepcionados los
expedicionarios de no encontrar riquezas tan ansiadas, iniciaron su retorno a
Culiacán en abril de 1542.
La llegada del Capitán Francisco de Ibarra en 1564 y sus conquistas pacíficas
habrían de marcar una nueva división en Sinaloa. Funda en las márgenes del Río
Fuerte la Villa de San Juan Bautista de Carapoa y emprende una expedición hacia
el Sur, repoblando la Villa de Chametla que se encontraba abandonada y fundando
la Villa de San Sebastián, hoy Concordia, adjudicando a la Nueva Vizcaya los
terrenos comprendidos del Río Mocorito hasta los límites explorados hacia el
norte y desde el Río Elota al de Las Cañas, dejando a la Nueva Galicia la
provincia de Culiacán (delimitada desde el Río Mocorito hasta el Río Elota),
situación que provoca una controversia de límites y los consecuentes problemas
de gobierno.
A fines de 1583 Don Pedro de Montoya salió de Culiacán con treinta soldados
alistados ahí, fundando sobre la margen izquierda del Río Petatlán la Villa
de San Felipe y Santiago. Muerto éste, llega a hacerse cargo Don Gaspar Osorio
quien creyendo que debería de desampararse este lugar opta por abandonarlo y el
15 de agosto de 1584 recibe orden del Gobernador de la Nueva Vizcaya Don
Fernando de Bazán de volverla a poblar, llegando éste a ella el 15 de abril de
1585 con cien soldados y muchos indios auxiliares.
Lejos de prosperar la población de San Felipe y Santiago, iba decreciendo
paulatinamente, pues sus vecinos se marchaban a Culiacán por los constantes
ataques indígenas, al grado de no quedar en ella, mas que Bartolomé Mondragón
y cuatro más, quien al poco tiempo fue nombrado Alcalde Mayor de la provincia
de Sinaloa (1587).
En 1591 llegaron a la Villa, los padres Jesuitas Gonzalo de Tapia y Martín Pérez
que
dieron más fomento a la colonia con su propaganda religiosa que los
conquistadores con sus armas.
A raíz del gran empuje de los misioneros surgen en 1595 los pueblos de Mocorito
y
Guasave. En 1610 y casi en el mismo sitio en que había estado muchos años
antes de Villa de Carapoa, se construyó para tener en respeto a los indios, el
Fuerte de Montes Claros, llamado así del Título de Virrey de México que había
autorizado su construcción.
En 1732 se crea por Cédula Real la gobernación de Sinaloa, que incluye la
provincia de su nombre y las de Ostimuri y Sonora; en 1768 los misioneros de la
Compañía de Jesús son expulsados del imperio español, incautándose todos
sus bienes y llegando a suplirlos los franciscanos.
En esta época, Sinaloa se vio inmersa en una desorganización, quedando
nuevamente aislada con el resto de la Nueva España, empeorándose la situación
del indígena al ser despojados de sus tierras por españoles, criollos y
mestizos.
Durante la segunda mitad del Siglo XVII y principios del XVIII, las divisiones
internas en Sinaloa permanecieron sin modificarse; había cinco Alcaldías
Mayores con sus cabeceras en Rosario, Maloya, San José de Copala, Culiacán y
Sinaloa.
El Virreinato, ante la necesidad de contar con un gobierno provisional establece
en 1786 el sistema de intendencias, denominando partidos a las antiguas
provincias, quedando formada la intendencia de Arizpe con los territorios que
actualmente ocupan los estados de Sonora y Sinaloa fueron los partidos de El
Fuerte, Alamos, Culiacán, Sinaloa, Copala, Maloya, Cosalá y El Rosario.
El 18 de Diciembre de 1810 el jefe insurgente Don José María González
Hermosillo, enviado por Don Miguel Hidalgo y Costilla a revolucionar las
provincias internas de Occidente, toma la ciudad de El Rosario capitulando el
Teniente Coronel Pedro de Villaescusa que la defendía, una vez en libertad no
cumplió lo tratado y reunió a varios de sus soldados seduciendo mucha gente en
su tránsito hacia el pueblo de San Ignacio de Piaxtla; ahí reunido con Alejo
García Conde que había llegado de Arizpe con sus tropas de indios auxiliares,
derrotan a los insurgentes en una emboscada el 8 de febrero de 1811. En El
Rosario el Coronel Fermín Tarbé de acuerdo con una junta de vecinos se
pronuncia en favor del Plan de Iguala.
Al iniciar la Nueva España su vida independiente en 1821, se instala en Sinaloa
una Junta Provisional que inicia las gestiones para separar la intendencia de
Arizpe en dos Diputaciones Provinciales, siendo autorizada la separación hasta
1823 por el Congreso Constituyente que fija la residencia de la Provincia de
Sinaloa en la Villa de Culiacán.
En 1824, el Supremo Congreso Mexicano decreta la instalación del estado interno
de Occidente, volviendo a unir en un solo territorio a Sonora y Sinaloa,
subdividiéndolo internamente en cinco departamentos, quedando Sinaloa con los
departamentos de El Fuerte, compuesto por el partido de su nombre, el de Alamos
y el de Sinaloa, el departamento de Culiacán, que comprendía el partido de su
nombre y el de Cosalá, y el departamento de San Sebastián, formado por el
partido de su nombre, el de Rosario y el de San Ignacio de Piaxtla.
Sonora se integró con dos departamentos, el de Arizpe, compuesto del partido de
su nombre, el de Oposura y Altar, y el departamento de Horcasitas que comprendía
el partido de su nombre,el de Ostimuri y el de Pitic. La Legislatura del Estado
de Occidente anexó el partido de Alamos, perteneciente a Sinaloa, al
departamento de Horcasitas, así, en 1830, cuando se decreta la definitiva
separación de Sonora y Sinaloa para formar dos Entidades Federativas, no se le
restituye a Sinaloa el Partido de Alamos,quedando la división interna según se
registra en la Primera Constitución Política del Estado Libre y Soberano de
Sinaloa expedida el 12 de diciembre de 1831, con los siete partidos que ya existían
y en los siguientes Distritos: Rosario, Concordia, Villa de la Unión, San
Ignacio, Cosalá, Culiacán, Badiraguato, Mocorito, Sinaloa, El Fuerte y Choix.
El Artículo No. 32 de esa primera Constitución señala que: "reintegrado
el partido de Alamos, formará un distrito suprimiéndose el de la Villa de la
Unión.." A pesar de la iniciativa de la
Legislatura sinaloense ante el Congreso de la Unión por recuperar el partido de
Alamos, segregado del departamento de El Fuerte, no se logró su restitución.
Consumado este hecho, se suscitan serios y largos disturbios en el estado por la
proclamación de esta separación. En 1831 se nombra Gobernador Provisional a
Don Francisco Iriarte y posteriormente a Agustín Martínez de Castro. Las
fuerzas de Don Manuel María Banderas, Vice Gobernador en ejercicio, son
atacadas en Culiacán el 26 de Febrero de 1834 y vencidas por Don Carlos Cruz
Echeverría, jefe de la tropa federal y apoyada por el Coronel Don José Urrea,
los que dan apoyo al nombramiento de Don Manuel María de la Vega y Rábago para
el cargo de Gobernador, comenzando así a figurar en el poder la familia Vega
que por varios años dominó el estado. Un año más tarde fue abolido el
sistema federal y el gobierno pasa a manos de los comandantes militares.
En México independiente sobresalió el sinaloense Pablo de Villavicencio
"El Payo del Rosario" (1796-1832), periodista liberal que con sus
escritos lo mismo atacó a Hidalgo e Iturbide, que a Guerrero, Bravo, Bustamante
y Guadalupe Victoria, cuando consideraba que no cumplían con su cometido.
En el período del centralismo, de 1836 a 1846 hubo una serie de gobernantes y
al propio tiempo comandantes generales, que muy pocas veces era interrumpido por
los miembros de las juntas departamentales, ejerciendo su poder en Mazatlán y
Culiacán.
Sinaloa y en concreto el puerto de Mazatlán intervienen directamente en el
conflicto anglomexicano el 7 de Septiembre de 1846, al avisarse en las aguas del
puerto la Corbeta Norteamericana "Lawarem"; el día 27 del mismo mes
hace acto de presencia la embarcación de Guerra "Veren", retirándose
más tarde el primer navío mencionado. Posteriormente ya en el mes de Octubre
tiran anclas varias unidades de combate entre las que sobresale la Corbeta
"Cyane".
El 17 de Febrero de 1847 se inician las hostilidades bélicas al recibir el
Coronel Rafael Téllez un comunicado del comandante del Corbeta
"Portsmouth" donde se le notifica la imposición del estado de sitio
al Puerto de Mazatlán; incorporándose a la flota invasora para tal finalidad
el día l de Noviembre la embarcación "Irie", el día 10 las fragatas
"Independence" y "Congress".
Tras haber pedido la rendición incondicional del puerto y de fenecer el ultimátum,
el comodoro William Brandford Subrick ordena el ll de noviembre de 1847 el
desembarco de la fuerza expedicionaria, tomándose la plaza sin violencia, al
movilizarse el Ejército Mexicano a Palos Prietos para posteriormente instalar
su campamento en Venadillo.
La Región de Urías es testigo del único enfrentamiento bélico entre
nacionales e invasores, siendo derrotados los norteamericanos por el Capitán de
Puerto Carlos Horn al mando de una fracción de plaza ocupada.
Sin que se registraran fricciones entre invasores y los habitantes de Mazatlán,
el ansiado desenlace de la contienda llegó al cabo de siete meses a contar de
la fecha en que los norteamericanos ocuparon el puerto. El 2 de Febrero de 1848
se firman los tratados de Guadalupe; el 13 de Mayo los aprobó el Congreso de la
Unión, y el 17 de Junio del mismo año los invasores evacuaron el Puerto,
recibiendo la plaza el nuevo Comandante Militar de Sinaloa, General Manuel
Castillo Negrete.
Después de la Guerra Mexicano-Norteamericana, Sinaloa en 1851 sufre continuas
revueltas en la guarnición de Mazatlán, presentándose el azote de el Cólera
donde entre muchos otros, muere el Gobernador del Estado Don José María
Gaxiola trastornando el orden político. Una junta de vecinos nombra Gobernador
a José María Aguirre y en 1857 el Presidente Juan Alvarez designa Gobernador a
Pomposo Verdugo y en este mismo año se hace el juramento de la constitución y
el de las Leyes de Reforma. Dos años más tarde el liberal Plácido Vega se
subleva en El Fuerte y derrota a las fuerzas conservadoras en los lugares de La
Noria y Mocorito. En su marcha hacia el Sur inicia la formación de cuerpos bien
armados colaborando con Manuel Aragón para derrotar en Jalisco a Manuel Lozada
enemigo acérrimo del liberalismo.
En 1852 se sanciona nuestra segunda constitución y en su Artículo 30 señala
que el territorio se dividiría en los Distritos de: Rosario, Concordia, Puerto
de Mazatlán, Cosalá, Culiacán, Badiraguato, Mocorito, Sinaloa y El Fuerte. El
Distrito de San Ignacio quedaba unido al de Cosalá y el de Choix al del Fuerte.
La Constitución de 1861 contempla la división en 9 distritos que serían: El
Fuerte, Sinaloa, Mocorito, Culiacán,Cosalá, San Ignacio, Mazatlán, Concordia
y El Rosario, con un Prefecto por cada cabecera nombrado directamente por el
Gobernador.
El General Domingo Rubí, durante su gobierno en 1870 en sus reformas a la
constitución y refiriéndose a las divisiones internas señala que:
"cuando un distrito llegue a tener treinta mil habitantes, podrá dividirse
en dos, siempre que pueda subsistir por sí mismo".
Al iniciarse la intervención francesa, el General Plácido Vega, a la sazón
Gobernador y Comandante Militar del Estado organiza en 1862 la Brigada Sinaloa,
misma que se integra a las fuerzas procedentes de San Luis Potosí, Zacatecas,
Aguascalientes y Jalisco, integrándose un cuerpo de ejército a las órdenes
del General Jesús González Ortega. En sus cuatro años de vida la mencionada
brigada operó bajo las órdenes de los Generales Mariano Escobedo, Ramón
Corona y Porfirío Díaz.
En el Puerto de Mazatlán se integraron en 1864 los Batallones Guerrero e
Hidalgo, elementos de la guardia nacional que participaron en la defensa de los
ataques al Puerto de la Corbeta Francesa Cordelliere, que averiada por la
metralla mexicana se retira. El 13 de Noviembre del mismo año se estaciona en
las aguas de Mazatlán una división naval francesa, misma que bombardea la
plaza obligando a retirarse al General Antonio Rosales, que concentra sus
fuerzas en la ciudad de Culiacán.
Ya organizado y estacionado, el General Antonio Rosales recibe la noticia del
desembarco en Altata de más de 500 hombres integrantes de las fuerzas
imperialistas al mando del Comandante Gazielle, del General Cortéz y del
Comandante Carmona. Rosales sale a su encuentro haciendo contacto con la tropa
invasora el 22 de diciembre en las inmediaciones de San Pedro, inflingiéndoles
cuenta derrota.
El General Ramón Corona peleaba también infatigable contra el invasor en el
Sur del Estado, logrando triunfar sobre ellos, o darles severas lecciones en
Verano, Villa Unión, Concordia y Palos Prietos, recobrando por fin a Mazatlán
el 13 de Noviembre de 1866, con lo que termina la guerra de intervención en
Sinaloa, pudiendo marchar así las fuerzas del Estado al interior del país para
contribuir al derrocamiento del imperio de Maximiliano de Habsburgo.
Al finalizar la intervención francesa, se inicia en 1867 la restauración del
estado el cual se encontraba casi en ruinas; un año más tarde es electo
Gobernador el General Domingo Rubí y cinco años después al proclamarse el
Plan de la Noria en Oaxaca, los militares de Mazatlán se revelan y el General
Domingo Rubí huye a Sonora pidiendo auxilio al General Ignacio Pesqueira el
cual con sus tropas logra derrotar en la plaza de Culiacán al Gobierno Interino
del General Manuel Márquez, simpatizante del porfirismo y apoyado este por el
General Donato Guerra.
Ante la consternación de la muerte del Presidente Benito Juárez suscitada en
1872, se establece el estado de sitio en la capital de la entidad a la llegada
del General Sóstenes Rocha, de este modo los militares continuaron
usufructuando el poder civil, hasta que el presidente interino Sebastián Lerdo
de Tejada ordenó su cese.
Para 1873 asume el poder en el Estado el Lic. Eustaquio Buelna, fundador del
Liceo Rosales. Dos años más tarde es electo Gobernador Don José María
Gaxiola deponiendo a su gobernatura en 1876.
En esta época de convulsiones internas (La Reforma), surge la legendaria
presencia de Heraclio Bernal "El Rayo de Sinaloa", guerrillero nacido
en 1855 en El Chaco, municipio de San Ignacio, quien a la edad de 16 años
empieza a intervenir en política, primero en favor de Benito Juárez y después
contra la dictadura del General Porfirío Díaz, haciendo suya la causa de los
trabajadores mineros.
Los militares de más prestigio, veteranos de la guerra de intervención
francesa, fueron destacados a su persecución: los generales Angel Martínez,
Jefe de la primera zona militar y comandante de la campaña del Yaqui y Mayo, en
Sonora; y Domingo Rubí más tarde Gobernador y Benemérito de Sinaloa.
Al aumentar su fama Heraclio Bernal, los adversarios de Porfirío Díaz lo
nombran comandante de la rebelión en Sinaloa. logrando posesionarse en 1880 del
el Puerto de Mazatlán. Este luchador social murió en el distrito de Cosalá en
1888.
Ante la pronunciación del General Francisco Cañedo por el Plan de Tuxtepec,
asume en 1877 la Gubernatura del Estado, quien vuelve a ocupar el cargo desde
1884 hasta 1909, fecha en la que fallece, sucediéndole Diego Redo quien es
apoyado por el gobierno del General Porfirío Díaz.
Para 1894 el territorio de dividió en 16 distritos: El Fuerte, Sinaloa,
Mocorito, Culiacán, Badiraguato, Cosalá San Ignacio, Mazatlán, Concordia y
Rosario. Cada distrito se subdividiría en directorías políticas con más de
tres mil habitantes y se instalaría en cada cabecera un ayuntamiento.
Francisco Cañedo gobernó como representante típico del porfiriato, otorgando
privilegios a los ricos y extranjeros, sometiendo a explotación al pueblo de
Sinaloa. En esta época hubo muchos crímenes políticos en personas que se oponían
a la dictadura, destacando al asesinato del periodista José Cayetano Valadés,
que ocasionó la comparecencia de Cañedo ante la Congreso Estatal, el cual lo
absuelve.
Durante el porfiriato se establecen en Sinaloa importantes empresas extranjeras
como la Sonora-Sinaloa-Irrigatión Co., United Sugar Company y American
Smelthing entre otras.
En esta época acontecen hechos muy importantes como es la instalación de la
colonia socialista de Topolobampo, empresa patrocinada por el norteamericano
Albert K. Owen, contando con el apoyo financiero de The Credit Forcier-of
Sinaloa, quien lanza al mercado 200 mil acciones cuyo valor correspondía otros
tantos créditos de trabajo.
En Junio de 1910 Gabriel Leyva Solano se revela contra la dictadura pero es víctima
de una traición cayendo en manos de las autoridades las cuales lo sacrifican bárbaramente
en el poblado de Cabrera de Inzunza. En 1911 las fuerzas revolucionarias
encabezadas por Juan M. Banderas, Ramón F. Iturbe, Herculano de la Rocha, Justo
Tirado y Pomposo Acosta toman diversas plazas en el estado sitiando a Culiacán
y Mazatlán apoderándose en mayo de la capital de la entidad. Sumido en un
ambiente de inestabilidad política en 1912 el gobierno del estado es ocupado
por José Rentería, Justo Tirado, Justo Delgado y Felipe Riveros, y años después
el gobierno de Felipe Riveros reconoce al gobierno de Victoriano Huerta que aún
así es aprehendido, escapa y se une a los revolucionarios anti-huertistas. En
este lapso el General Victoriano Huerta nombre al General José Legorreta para
la gubernatura del estado. El 13 de Septiembre de ese mismo año, Venustiano
Carranza llega a El Fuerte, reconociéndolo con antelación como el Primer Jefe
de la Nación; sigue a San Blas y después a Hermosillo.
En 1912 la Ley Reglamentaria del Artículo 5o. Constitucional decreta la creación
de municipalidades y en 1915, al suprimirse por ley en Sinaloa las prefecturas
de los distritos, se erigieron en municipalidades libres; El Fuerte, Sinaloa,
Mocorito, Badiraguato, Culiacán, Cosalá, San Ignacio, Mazatlán, Concordia,
Rosario y Escuinapa.
Benjamín G. Hill tomó Los Mochis y poco después la plaza de Sinaloa y el 14
de Noviembre el General Alvaro Obregón toma Culiacán y pone en sitio a Mazatlán
hasta tomarlo en 1914. En este año el General Venustiano Carranza es invitado
por el Gobernador Felipe Riveros a la capital del estado, pero al llegar éste a
reunirse con los jefes revolucionarios propone del desconocimiento del
gobernante por haber reconocido al gobierno de Victoriano Huerta.
Ya proclamada la Constitución de Querétaro, el General Ramón Fuentes Iturbe
toma posesión como Gobernador Constitucional expidiendo una nueva Constitución
Estatal en 1917, en donde se divide el estado en 16 municipalidades, añadiendo
a las existentes desde 1915 las de Ahome, Choix, Angostura y Guasave erigidas en
1916 y la de Elota en 1917, adoptando en su Artículo No. 12, como base de la
división territorial y la de organización Político-Administrativa del estado
de Sinaloa, el municipio libre.
Cinco años más tarde se hace cargo del Ejecutivo, el General Angel Flores,
quien durante su gestión inició en la entidad grandes obras de riego. Angel
Flores solicitó en 1923 licencia para lanzarse como candidato a la Presidencia
de la República, pero viendo frustradas sus aspiraciones, optó por retirarse a
la vida privada.
Con la creaciones de los municipio de Salvador Alvarado en 1962 y Navolato en
1982, queda la división actual del estado en 18 municipalidades.
Datos obtenidos del Gobierno del
Estado de Sinaloa
Para mayor información visitar su página oficial.
www.sinaloa.gob.mx