BREVE HISTORIA DE SINALOA

Etimología

La traducción o significado de la palabra Sinaloa por Don Eustaquio Buelna es "Pitahaya Redonda", mientras que el Ingeniero Pablo Lizárraga afirma que proviene del mexicano "Cintli", "maíz" seco o mazorca"; "Ololoa", amontonar y "A" locativo, "donde amontonan o guardan maíz en mazorca". Don Héctor R. Olea la define como voz híbrida Cahita-Tarasca-Náhuatl, cuya etimología proviene de "Sinaro-A" que está compuesta de la voz cahita, SINA, Semillero, Pitaya Nativa o fruto con abundancia de semilla; la partícula locativa tarasca "Ro", "lugar de", que se convirtió en Lo por la costumbre que tenían los indígenas de trocar algunas letras, y la componente azteca de "A" de "ATL", "agua", de este modo, el topónimo significa "Lugar de Pitahayas en el Agua".

Grupos Aborígenes

En el territorio que hoy se asienta el estado de Sinaloa antes de los inicios de la conquista española, estuvo integrada una población indígena con tribus poco numerosas debilitadas por las continuas querellas entre sí y conformadas por parcialidades y cacicazgos, que se establecían en acatamiento a las alianzas entre grupos consanguíneos para efecto de momentáneas necesidades.

Estos grupos aborígenes carecían de una cultura superior y su esfuerzo personal era
apenas acrecentado por el uso de rudimentarios utensilios, tenía su propio idioma, la
mayoría de los grupos se dedicaban a la pesca, agricultura y recolección. Entre las más importantes sobresalieron: los cahitas, que ocupaban la región que se encuentra entre el Río Mayo y el Río Fuerte; los tahues en la zona central costera hasta las riberas del Río Piaxtla; los totorames, siguiendo la franja costera hasta los límites con Nayarit; los pacaxees en la zona serrana de Culiacán y los acaxees y xiximes en las zonas colindantes con Durango.

Primeros Pobladores

El descubrimiento y conquista de Sinaloa por los españoles no se verificó de una vez, como la de Anáhuac, sino en varias expediciones. La primera, que se hizo por tierra, fue capitaneada por Nuño Beltrán de Guzmán, Presidente de la Real Audiencia de México. Este hombre emprendedor, a la cabeza de 300 españoles y más de 6 000 indios auxiliares, salió de México el 21 de Diciembre de 1529; después de haber conquistado Michoacán, Jalisco y Nayarit, determina internarse más al norte hasta penetrar a Sinaloa.

A principios de 1531, Nuño Beltrán de Guzmán hace su entrada en la región de los
totorames y tras superar las dificultades que se le presentaron entre sus soldados por enfermedades y rebeliones, mas las inclemencias del tiempo y el encuentro con tribus hostiles, llega a Chametla en donde permanece algunos días. Según las narraciones, de ahí salió hacia el norte llegando a la provincia de Quezalá, a siete leguas de Chametla, tocando después el pueblo de los Frijoles, Piaxtla, La Sal y Navito, en las márgenes del Río San Lorenzo; de ahí continuaron hacia Quilá, después a un pueblo que llamaron Las Flechas, prosiguieron a Cuatro Barrios, Humaya, Colombo y Culiacán.

De este lugar Nuño Beltrán de Guzmán envió dos expediciones, una hacia el Norte
encabezada por Lope de Samaniego, que exploró la zona hasta el Río Petatlán,
devolviéndose por no haber encontrado pueblos grandes. La segunda comandada por Gonzalo López, quien cruzó la Sierra de Topia llegando hasta la región del Río Nazas desde donde se regresó por no haber encontrado un paso que conectara las costas sinaloenses con Tampico.

Nuño Beltrán de Guzmán lo siguió, pero sintiéndose enfermo se regresó a Los Guamúchiles donde esperó al Capitán Gonzalo López, regresándose a Culiacán la semana de Pascua de 1531, ahí, decide fundar una Villa para proteger el territorio conquistado y la establece en el lugar que actualmente se encuentra el pueblo de Navito, denominándolo San Miguel, estableciendo un gobierno de carácter militar bajo las órdenes de Diego de Proaño e iniciando el repartimiento de tierras entre los soldados que deciden quedarse en la región. La Villa no perduró mucho tiempo y se cambió al lugar que actualmente ocupa la ciudad de Culiacán.

Nuño de Guzmán permanece en la Villa de San Miguel hasta el 15 de Octubre de 1531, habiendo ordenado poco después la fundación de la Villa del Espíritu Santo en Chametla, y dejando como Alcalde Mayor al Capitán Cristóbal de Barrios, delimitando la Provincia de Chametla, y dejando como Alcalde Mayor al Capitán Cristóbal de Barrios, delimitando la Provincia de Chametla desde el Río de las Cañas hasta el Río Elota, iniciando en ese límite la Provincia de Culiacán, que abarcaba hasta el Río Evora, hoy Mocorito. Las dos provincias quedaron sujetas al gobierno de la Nueva Galicia.

En 1533 Diego de Guzmán, sobrino del conquistador, salió comandando una expedición hacia el norte, con el objeto de extender las posiciones de la corona española, llegando hasta el Río Yaqui en el estado de Sonora, pero al no encontrar más que poblaciones escasas de alimentos, se regresó sin haber dejado un solo asentamiento de españoles.

En 1534 con la instalación de la Audiencia Real de México, había quedado dividida de la Nueva España en cuatro provincias, la de Michoacán, Quazacualco, México y la de los Mixtecas. Esta división no comprendía todo el territorio ocupado, por lo tanto, en 1548 se instruye por Cédula Real y con un distrito especial, la Real Audiencia de Guadalajara, comprendiendo la provincia de la Nueva Galicia, la de Culiacán, Copala, Colima y Zacutla y, los pueblos de Avalos. Paralelamente a la división geográfica del territorio se da una doble división; la eclesiástica y la administrativa judicial, subdividida la primera en obispados y la segunda en gobiernos, corregimientos y Alcaldías Mayores, sistema que perdura hasta principios del Siglo XVIII.

Un suceso increíble en 1536, habría de iniciar nuevas expediciones hacia el noroeste. El Capitán Diego de Alcaráz, en su recorrido por el Río Petatlán encontró a un nutrido grupo de indios que acompañaban a cuatro españoles que venían desde la Florida, únicos sobrevivientes de la fallida expedición de Pánfilo de Narváez; eran Alvaro Nuñez Cabeza de Vaca, Alfonso del Castillo Maldonado, Andrés Dorantes de Carranza y el Negro Estebanico quienes describieron la existencia de siete ciudades fabulosos, en Cibola y Quivira.

En 1538 el Virrey Don Antonio de Mendoza motivado por las narraciones de Cabeza de Vaca, envió a Francisco Vázquez de Coronado como gobernador de la Nueva Galicia en cuya demarcación estaban comprendidas las provincias recién conquistadas. Vásquez de Coronado envió al padre Fray Marcos de Niza a la exploración proyectada por el Virrey, acompañado del negro Estebanico y algunos indios, partiendo de Culiacán el 7 de marzo de 1539, donde en su travesía por la parte Norte de Sinaloa, el negro Estebanico fue muerto y el padre de Niza volvió a Compostela a fines de año y ahí dio cuentas a Coronado.

El 23 de abril de 1540, Vázquez de Coronado sale a conquistar y poblar las tierras descritas por el padre de Niza; tras haber pasado por Petatlán penetraron al Valle de Ures donde funda con cuarenta españoles la Villa de San Jerónimo de los Corazones, la que poco a poco fue destruida por los indios del Yaqui a causa de la barbarie y dureza empleada por el Alcalde Mayor Diego de Alcaráz. Una vez establecida dicha población continuaron su recorrido explorando Arizona, Colorado, Nuevo México y Arkansas; decepcionados los expedicionarios de no encontrar riquezas tan ansiadas, iniciaron su retorno a Culiacán en abril de 1542.

La llegada del Capitán Francisco de Ibarra en 1564 y sus conquistas pacíficas habrían de marcar una nueva división en Sinaloa. Funda en las márgenes del Río Fuerte la Villa de San Juan Bautista de Carapoa y emprende una expedición hacia el Sur, repoblando la Villa de Chametla que se encontraba abandonada y fundando la Villa de San Sebastián, hoy Concordia, adjudicando a la Nueva Vizcaya los terrenos comprendidos del Río Mocorito hasta los límites explorados hacia el norte y desde el Río Elota al de Las Cañas, dejando a la Nueva Galicia la provincia de Culiacán (delimitada desde el Río Mocorito hasta el Río Elota), situación que provoca una controversia de límites y los consecuentes problemas de gobierno.

A fines de 1583 Don Pedro de Montoya salió de Culiacán con treinta soldados alistados ahí, fundando sobre la margen izquierda del Río Petatlán la Villa de San Felipe y Santiago. Muerto éste, llega a hacerse cargo Don Gaspar Osorio quien creyendo que debería de desampararse este lugar opta por abandonarlo y el 15 de agosto de 1584 recibe orden del Gobernador de la Nueva Vizcaya Don Fernando de Bazán de volverla a poblar, llegando éste a ella el 15 de abril de 1585 con cien soldados y muchos indios auxiliares.

Lejos de prosperar la población de San Felipe y Santiago, iba decreciendo paulatinamente, pues sus vecinos se marchaban a Culiacán por los constantes ataques indígenas, al grado de no quedar en ella, mas que Bartolomé Mondragón y cuatro más, quien al poco tiempo fue nombrado Alcalde Mayor de la provincia de Sinaloa (1587).

En 1591 llegaron a la Villa, los padres Jesuitas Gonzalo de Tapia y Martín Pérez que
dieron más fomento a la colonia con su propaganda religiosa que los conquistadores con sus armas.

A raíz del gran empuje de los misioneros surgen en 1595 los pueblos de Mocorito y
Guasave. En 1610 y casi en el mismo sitio en que había estado muchos años antes de Villa de Carapoa, se construyó para tener en respeto a los indios, el Fuerte de Montes Claros, llamado así del Título de Virrey de México que había autorizado su construcción.

En 1732 se crea por Cédula Real la gobernación de Sinaloa, que incluye la provincia de su nombre y las de Ostimuri y Sonora; en 1768 los misioneros de la Compañía de Jesús son expulsados del imperio español, incautándose todos sus bienes y llegando a suplirlos los franciscanos.

En esta época, Sinaloa se vio inmersa en una desorganización, quedando nuevamente aislada con el resto de la Nueva España, empeorándose la situación del indígena al ser despojados de sus tierras por españoles, criollos y mestizos.

Durante la segunda mitad del Siglo XVII y principios del XVIII, las divisiones internas en Sinaloa permanecieron sin modificarse; había cinco Alcaldías Mayores con sus cabeceras en Rosario, Maloya, San José de Copala, Culiacán y Sinaloa.

El Virreinato, ante la necesidad de contar con un gobierno provisional establece en 1786 el sistema de intendencias, denominando partidos a las antiguas provincias, quedando formada la intendencia de Arizpe con los territorios que actualmente ocupan los estados de Sonora y Sinaloa fueron los partidos de El Fuerte, Alamos, Culiacán, Sinaloa, Copala, Maloya, Cosalá y El Rosario.

El 18 de Diciembre de 1810 el jefe insurgente Don José María González Hermosillo, enviado por Don Miguel Hidalgo y Costilla a revolucionar las provincias internas de Occidente, toma la ciudad de El Rosario capitulando el Teniente Coronel Pedro de Villaescusa que la defendía, una vez en libertad no cumplió lo tratado y reunió a varios de sus soldados seduciendo mucha gente en su tránsito hacia el pueblo de San Ignacio de Piaxtla; ahí reunido con Alejo García Conde que había llegado de Arizpe con sus tropas de indios auxiliares, derrotan a los insurgentes en una emboscada el 8 de febrero de 1811. En El Rosario el Coronel Fermín Tarbé de acuerdo con una junta de vecinos se pronuncia en favor del Plan de Iguala.

Al iniciar la Nueva España su vida independiente en 1821, se instala en Sinaloa una Junta Provisional que inicia las gestiones para separar la intendencia de Arizpe en dos Diputaciones Provinciales, siendo autorizada la separación hasta 1823 por el Congreso Constituyente que fija la residencia de la Provincia de Sinaloa en la Villa de Culiacán.

En 1824, el Supremo Congreso Mexicano decreta la instalación del estado interno de Occidente, volviendo a unir en un solo territorio a Sonora y Sinaloa, subdividiéndolo internamente en cinco departamentos, quedando Sinaloa con los departamentos de El Fuerte, compuesto por el partido de su nombre, el de Alamos y el de Sinaloa, el departamento de Culiacán, que comprendía el partido de su nombre y el de Cosalá, y el departamento de San Sebastián, formado por el partido de su nombre, el de Rosario y el de San Ignacio de Piaxtla.

Sonora se integró con dos departamentos, el de Arizpe, compuesto del partido de su nombre, el de Oposura y Altar, y el departamento de Horcasitas que comprendía el partido de su nombre,el de Ostimuri y el de Pitic. La Legislatura del Estado de Occidente anexó el partido de Alamos, perteneciente a Sinaloa, al departamento de Horcasitas, así, en 1830, cuando se decreta la definitiva separación de Sonora y Sinaloa para formar dos Entidades Federativas, no se le restituye a Sinaloa el Partido de Alamos,quedando la división interna según se registra en la Primera Constitución Política del Estado Libre y Soberano de Sinaloa expedida el 12 de diciembre de 1831, con los siete partidos que ya existían y en los siguientes Distritos: Rosario, Concordia, Villa de la Unión, San Ignacio, Cosalá, Culiacán, Badiraguato, Mocorito, Sinaloa, El Fuerte y Choix. El Artículo No. 32 de esa primera Constitución señala que: "reintegrado el partido de Alamos, formará un distrito suprimiéndose el de la Villa de la Unión.." A pesar de la iniciativa de la
Legislatura sinaloense ante el Congreso de la Unión por recuperar el partido de Alamos, segregado del departamento de El Fuerte, no se logró su restitución.

Consumado este hecho, se suscitan serios y largos disturbios en el estado por la proclamación de esta separación. En 1831 se nombra Gobernador Provisional a Don Francisco Iriarte y posteriormente a Agustín Martínez de Castro. Las fuerzas de Don Manuel María Banderas, Vice Gobernador en ejercicio, son atacadas en Culiacán el 26 de Febrero de 1834 y vencidas por Don Carlos Cruz Echeverría, jefe de la tropa federal y apoyada por el Coronel Don José Urrea, los que dan apoyo al nombramiento de Don Manuel María de la Vega y Rábago para el cargo de Gobernador, comenzando así a figurar en el poder la familia Vega que por varios años dominó el estado. Un año más tarde fue abolido el sistema federal y el gobierno pasa a manos de los comandantes militares.

En México independiente sobresalió el sinaloense Pablo de Villavicencio "El Payo del Rosario" (1796-1832), periodista liberal que con sus escritos lo mismo atacó a Hidalgo e Iturbide, que a Guerrero, Bravo, Bustamante y Guadalupe Victoria, cuando consideraba que no cumplían con su cometido.

En el período del centralismo, de 1836 a 1846 hubo una serie de gobernantes y al propio tiempo comandantes generales, que muy pocas veces era interrumpido por los miembros de las juntas departamentales, ejerciendo su poder en Mazatlán y Culiacán.

Sinaloa y en concreto el puerto de Mazatlán intervienen directamente en el conflicto anglomexicano el 7 de Septiembre de 1846, al avisarse en las aguas del puerto la Corbeta Norteamericana "Lawarem"; el día 27 del mismo mes hace acto de presencia la embarcación de Guerra "Veren", retirándose más tarde el primer navío mencionado. Posteriormente ya en el mes de Octubre tiran anclas varias unidades de combate entre las que sobresale la Corbeta "Cyane".

El 17 de Febrero de 1847 se inician las hostilidades bélicas al recibir el Coronel Rafael Téllez un comunicado del comandante del Corbeta "Portsmouth" donde se le notifica la imposición del estado de sitio al Puerto de Mazatlán; incorporándose a la flota invasora para tal finalidad el día l de Noviembre la embarcación "Irie", el día 10 las fragatas "Independence" y "Congress".

Tras haber pedido la rendición incondicional del puerto y de fenecer el ultimátum, el comodoro William Brandford Subrick ordena el ll de noviembre de 1847 el desembarco de la fuerza expedicionaria, tomándose la plaza sin violencia, al movilizarse el Ejército Mexicano a Palos Prietos para posteriormente instalar su campamento en Venadillo.

La Región de Urías es testigo del único enfrentamiento bélico entre nacionales e invasores, siendo derrotados los norteamericanos por el Capitán de Puerto Carlos Horn al mando de una fracción de plaza ocupada.

Sin que se registraran fricciones entre invasores y los habitantes de Mazatlán, el ansiado desenlace de la contienda llegó al cabo de siete meses a contar de la fecha en que los norteamericanos ocuparon el puerto. El 2 de Febrero de 1848 se firman los tratados de Guadalupe; el 13 de Mayo los aprobó el Congreso de la Unión, y el 17 de Junio del mismo año los invasores evacuaron el Puerto, recibiendo la plaza el nuevo Comandante Militar de Sinaloa, General Manuel Castillo Negrete.

Después de la Guerra Mexicano-Norteamericana, Sinaloa en 1851 sufre continuas revueltas en la guarnición de Mazatlán, presentándose el azote de el Cólera donde entre muchos otros, muere el Gobernador del Estado Don José María Gaxiola trastornando el orden político. Una junta de vecinos nombra Gobernador a José María Aguirre y en 1857 el Presidente Juan Alvarez designa Gobernador a Pomposo Verdugo y en este mismo año se hace el juramento de la constitución y el de las Leyes de Reforma. Dos años más tarde el liberal Plácido Vega se subleva en El Fuerte y derrota a las fuerzas conservadoras en los lugares de La Noria y Mocorito. En su marcha hacia el Sur inicia la formación de cuerpos bien armados colaborando con Manuel Aragón para derrotar en Jalisco a Manuel Lozada enemigo acérrimo del liberalismo.

En 1852 se sanciona nuestra segunda constitución y en su Artículo 30 señala que el territorio se dividiría en los Distritos de: Rosario, Concordia, Puerto de Mazatlán, Cosalá, Culiacán, Badiraguato, Mocorito, Sinaloa y El Fuerte. El Distrito de San Ignacio quedaba unido al de Cosalá y el de Choix al del Fuerte.

La Constitución de 1861 contempla la división en 9 distritos que serían: El Fuerte, Sinaloa, Mocorito, Culiacán,Cosalá, San Ignacio, Mazatlán, Concordia y El Rosario, con un Prefecto por cada cabecera nombrado directamente por el Gobernador.

El General Domingo Rubí, durante su gobierno en 1870 en sus reformas a la constitución y refiriéndose a las divisiones internas señala que: "cuando un distrito llegue a tener treinta mil habitantes, podrá dividirse en dos, siempre que pueda subsistir por sí mismo".

Al iniciarse la intervención francesa, el General Plácido Vega, a la sazón Gobernador y Comandante Militar del Estado organiza en 1862 la Brigada Sinaloa, misma que se integra a las fuerzas procedentes de San Luis Potosí, Zacatecas, Aguascalientes y Jalisco, integrándose un cuerpo de ejército a las órdenes del General Jesús González Ortega. En sus cuatro años de vida la mencionada brigada operó bajo las órdenes de los Generales Mariano Escobedo, Ramón Corona y Porfirío Díaz.

En el Puerto de Mazatlán se integraron en 1864 los Batallones Guerrero e Hidalgo, elementos de la guardia nacional que participaron en la defensa de los ataques al Puerto de la Corbeta Francesa Cordelliere, que averiada por la metralla mexicana se retira. El 13 de Noviembre del mismo año se estaciona en las aguas de Mazatlán una división naval francesa, misma que bombardea la plaza obligando a retirarse al General Antonio Rosales, que concentra sus fuerzas en la ciudad de Culiacán.

Ya organizado y estacionado, el General Antonio Rosales recibe la noticia del desembarco en Altata de más de 500 hombres integrantes de las fuerzas imperialistas al mando del Comandante Gazielle, del General Cortéz y del Comandante Carmona. Rosales sale a su encuentro haciendo contacto con la tropa invasora el 22 de diciembre en las inmediaciones de San Pedro, inflingiéndoles cuenta derrota.

El General Ramón Corona peleaba también infatigable contra el invasor en el Sur del Estado, logrando triunfar sobre ellos, o darles severas lecciones en Verano, Villa Unión, Concordia y Palos Prietos, recobrando por fin a Mazatlán el 13 de Noviembre de 1866, con lo que termina la guerra de intervención en Sinaloa, pudiendo marchar así las fuerzas del Estado al interior del país para contribuir al derrocamiento del imperio de Maximiliano de Habsburgo.

Al finalizar la intervención francesa, se inicia en 1867 la restauración del estado el cual se encontraba casi en ruinas; un año más tarde es electo Gobernador el General Domingo Rubí y cinco años después al proclamarse el Plan de la Noria en Oaxaca, los militares de Mazatlán se revelan y el General Domingo Rubí huye a Sonora pidiendo auxilio al General Ignacio Pesqueira el cual con sus tropas logra derrotar en la plaza de Culiacán al Gobierno Interino del General Manuel Márquez, simpatizante del porfirismo y apoyado este por el General Donato Guerra.

Ante la consternación de la muerte del Presidente Benito Juárez suscitada en 1872, se establece el estado de sitio en la capital de la entidad a la llegada del General Sóstenes Rocha, de este modo los militares continuaron usufructuando el poder civil, hasta que el presidente interino Sebastián Lerdo de Tejada ordenó su cese.

Para 1873 asume el poder en el Estado el Lic. Eustaquio Buelna, fundador del Liceo Rosales. Dos años más tarde es electo Gobernador Don José María Gaxiola deponiendo a su gobernatura en 1876.

En esta época de convulsiones internas (La Reforma), surge la legendaria presencia de Heraclio Bernal "El Rayo de Sinaloa", guerrillero nacido en 1855 en El Chaco, municipio de San Ignacio, quien a la edad de 16 años empieza a intervenir en política, primero en favor de Benito Juárez y después contra la dictadura del General Porfirío Díaz, haciendo suya la causa de los trabajadores mineros.

Los militares de más prestigio, veteranos de la guerra de intervención francesa, fueron destacados a su persecución: los generales Angel Martínez, Jefe de la primera zona militar y comandante de la campaña del Yaqui y Mayo, en Sonora; y Domingo Rubí más tarde Gobernador y Benemérito de Sinaloa.

Al aumentar su fama Heraclio Bernal, los adversarios de Porfirío Díaz lo nombran comandante de la rebelión en Sinaloa. logrando posesionarse en 1880 del el Puerto de Mazatlán. Este luchador social murió en el distrito de Cosalá en 1888.

Ante la pronunciación del General Francisco Cañedo por el Plan de Tuxtepec, asume en 1877 la Gubernatura del Estado, quien vuelve a ocupar el cargo desde 1884 hasta 1909, fecha en la que fallece, sucediéndole Diego Redo quien es apoyado por el gobierno del General Porfirío Díaz.

Para 1894 el territorio de dividió en 16 distritos: El Fuerte, Sinaloa, Mocorito, Culiacán, Badiraguato, Cosalá San Ignacio, Mazatlán, Concordia y Rosario. Cada distrito se subdividiría en directorías políticas con más de tres mil habitantes y se instalaría en cada cabecera un ayuntamiento.

Francisco Cañedo gobernó como representante típico del porfiriato, otorgando privilegios a los ricos y extranjeros, sometiendo a explotación al pueblo de Sinaloa. En esta época hubo muchos crímenes políticos en personas que se oponían a la dictadura, destacando al asesinato del periodista José Cayetano Valadés, que ocasionó la comparecencia de Cañedo ante la Congreso Estatal, el cual lo absuelve.

Durante el porfiriato se establecen en Sinaloa importantes empresas extranjeras como la Sonora-Sinaloa-Irrigatión Co., United Sugar Company y American Smelthing entre otras.

En esta época acontecen hechos muy importantes como es la instalación de la colonia socialista de Topolobampo, empresa patrocinada por el norteamericano Albert K. Owen, contando con el apoyo financiero de The Credit Forcier-of Sinaloa, quien lanza al mercado 200 mil acciones cuyo valor correspondía otros tantos créditos de trabajo.

En Junio de 1910 Gabriel Leyva Solano se revela contra la dictadura pero es víctima de una traición cayendo en manos de las autoridades las cuales lo sacrifican bárbaramente en el poblado de Cabrera de Inzunza. En 1911 las fuerzas revolucionarias encabezadas por Juan M. Banderas, Ramón F. Iturbe, Herculano de la Rocha, Justo Tirado y Pomposo Acosta toman diversas plazas en el estado sitiando a Culiacán y Mazatlán apoderándose en mayo de la capital de la entidad. Sumido en un ambiente de inestabilidad política en 1912 el gobierno del estado es ocupado por José Rentería, Justo Tirado, Justo Delgado y Felipe Riveros, y años después el gobierno de Felipe Riveros reconoce al gobierno de Victoriano Huerta que aún así es aprehendido, escapa y se une a los revolucionarios anti-huertistas. En este lapso el General Victoriano Huerta nombre al General José Legorreta para la gubernatura del estado. El 13 de Septiembre de ese mismo año, Venustiano Carranza llega a El Fuerte, reconociéndolo con antelación como el Primer Jefe de la Nación; sigue a San Blas y después a Hermosillo.

En 1912 la Ley Reglamentaria del Artículo 5o. Constitucional decreta la creación de municipalidades y en 1915, al suprimirse por ley en Sinaloa las prefecturas de los distritos, se erigieron en municipalidades libres; El Fuerte, Sinaloa, Mocorito, Badiraguato, Culiacán, Cosalá, San Ignacio, Mazatlán, Concordia, Rosario y Escuinapa.

Benjamín G. Hill tomó Los Mochis y poco después la plaza de Sinaloa y el 14 de Noviembre el General Alvaro Obregón toma Culiacán y pone en sitio a Mazatlán hasta tomarlo en 1914. En este año el General Venustiano Carranza es invitado por el Gobernador Felipe Riveros a la capital del estado, pero al llegar éste a reunirse con los jefes revolucionarios propone del desconocimiento del gobernante por haber reconocido al gobierno de Victoriano Huerta.

Ya proclamada la Constitución de Querétaro, el General Ramón Fuentes Iturbe toma posesión como Gobernador Constitucional expidiendo una nueva Constitución Estatal en 1917, en donde se divide el estado en 16 municipalidades, añadiendo a las existentes desde 1915 las de Ahome, Choix, Angostura y Guasave erigidas en 1916 y la de Elota en 1917, adoptando en su Artículo No. 12, como base de la división territorial y la de organización Político-Administrativa del estado de Sinaloa, el municipio libre.

Cinco años más tarde se hace cargo del Ejecutivo, el General Angel Flores, quien durante su gestión inició en la entidad grandes obras de riego. Angel Flores solicitó en 1923 licencia para lanzarse como candidato a la Presidencia de la República, pero viendo frustradas sus aspiraciones, optó por retirarse a la vida privada.

Con la creaciones de los municipio de Salvador Alvarado en 1962 y Navolato en 1982, queda la división actual del estado en 18 municipalidades.

 Datos obtenidos del Gobierno del  Estado de Sinaloa

Para mayor información visitar su página oficial.

www.sinaloa.gob.mx